junio 28, 2004

Dos negreros y el Forum de Barcelona

inédito
junio 2004

A mediados de mayo último, un ciudadano envió una carta al diario AVUI recordando que la Barcelona del Forum Universal de las Culturas es posiblemente la única ciudad del mundo con dos monumentos levantados a la mayor gloria de sendos reconocidos negreros. Se trata de Joan Güell i Ferrer, primer conde de Güell, y de Antonio López, primer marqués de Comillas.

El conde y el marqués son dos personajes que encarnan y ejemplifican a la perfección el ascenso triunfal de una burguesía rapaz y «hecha a sí misma», cuyo patrimonio inicial se generó mediante el tráfico de carne humana esclava entre Africa y Cuba. Dicho en corto: en el origen de las grandes fortunas del patriciado barcelonés suele haber un traficante de esclavos, cuando no un exportador de alcoholes baratos y adulterados como los que royeron la salud a miles de desgraciados en las ciudades del Río de la Plata durante la segunda mitad del XIX. Y no estoy hablando de la época de Viriato, sino a lo sumo de cuatro o cinco generaciones anteriores a la actual.

A pesar de que el comercio de esclavos había sido prohibido a principios del siglo XIX, Antonio López siguió llevando a Cuba negros forzados a la esclavitud hasta la década de los ochenta. Sus intereses en la isla caribeña eran tan fuertes, que durante las guerras de independencia cubanas puso gratuitamente al servicio del gobierno español los barcos que empleaba en la trata de negros, a fin de transportar en ellos tropas para sofocar la rebelión en la isla. Por lo demás, López era amigo personal y probablemente socio de Alfonso XII.

En cuanto a Joan Güell i Ferrer, fue el padre de Eusebi Güell, el mecenas y protector de Antoni Gaudí, quien por cierto casi dilapidó la inmensa fortuna amasada por el Güell negrero financiando los proyectos arquitectónicos visionarios y, sobre todo, carísimos del arquitecto reusense, mientras estabulaba a los obreros de sus empresas en colonias fabriles no tan lejanas en cuanto a concepción y organización de los «ingenios» (plantas de producción) azucareros esclavistas en Cuba.

Existe un excelente trabajo en formato de reportaje televisivo realizado por Dolors Genovés y emitido por TV3 en 1998 titulado «Cuba, siempre fidelísima», que bosqueja la trayectoria vital y «emprendedora» de esta manada de lobos, reflejando el origen y desarrollo de sus negocios y el modo en que fueron tejiendo la red de complicidades, asociaciones y matrimonios que les permitió escalar socialmente, pasando en pocos años de la condición de depredadores y explotadores al prestigio y la respetabilidad social, títulos nobiliarios incluidos.

El caso es que los negreros Güell y López no sólo tienen sendos monumentos en Barcelona, sino también calle a su nombre en el primer caso y plaza en el segundo. Quedan suficientes días en el Forum de Barcelona como para que quien puede hacerlo decida reparar semejante escarnio público antes de que finalice el evento: eliminar esos nombres del nomenclátor y retirar esas estatuas sería una contribución relevante del ayuntamiento barcelonés al espíritu progresista y multicultural del Forum.